La Tumba Sin Nombre.

(Nunca me gustaron los cementerios, pero esa noche no tenía opción. Trabajaba como velador en uno viejo, olvidado por la ciudad, donde nadie entraba desde hacía años. Las cruces estaban torcidas, muchas lápidas rotas y la mayoría sin nombre, como si alguien hubiera querido borrar a los muertos de la memoria. Decían que el lugar estaba maldito, que algo caminaba entre las tumbas cuando nadie miraba, pero yo nunca lo creí… hasta esa madrugada.

Eran exactamente las 2:47 cuando lo escuché: ras… ras… ras…, como uñas rascando tierra húmeda. Pensé que era un animal, tomé mi linterna y caminé hacia el fondo del cementerio, donde ni siquiera de día entraba la gente. Mientras avanzaba, el sonido se hacía más fuerte, hasta que vi una tumba abierta, con la tierra removida y el ataúd entreabierto, desprendiendo un olor podrido que me quemaba la garganta.

Me acerqué temblando y miré dentro. No había ningún cuerpo, solo un espejo viejo y manchado. Me incliné para ver mejor y entonces vi mi reflejo… pero no era normal. Era yo, muerto, con la piel gris, los labios morados, los ojos abiertos sin parpadear y una sonrisa torcida que jamás había hecho. Intenté retroceder, pero mis piernas no respondían.

En ese momento escuché una respiración detrás de mí, lenta y pesada. Una voz susurró: “Llegaste tarde”. Me giré y vi una figura alta vestida de negro, sin rostro, con un hueco oscuro donde debía estar su cara. Señaló la tumba y dijo: “Esta era tuya”. Negué con la cabeza, diciendo que estaba vivo, que solo trabajaba ahí, pero respondió: “Solo estás esperando”.

El suelo empezó a vibrar. Sentí cómo mis pies se hundían en la tierra, luego mis piernas, luego mi pecho. Intenté gritar, pero no salió ningún sonido. Mientras me tragaba el cementerio, vi cómo la lápida frente a mí cambiaba, formando sola mi nombre, mi fecha y mi muerte. Cuando la tierra llegó a mi rostro, lo último que vi fue el espejo reflejando a otro velador caminando entre las tumbas, buscando el origen del ruido.

Hoy sigo aquí, atrapado entre los muertos, invisible, observando.muerto en vida .